La brillantez de la música se hace visible con los ojos cerrados

Nuestra vida está repleta de barreras y obstáculos que debemos salvar y superar. Se trata de alcanzar aquello que anhelamos ofreciendo algo a cambio. Es ese extraño "quid pro quo" que el destino nos reserva si queremos obtener nuestros deseos. La jugarreta de la vida, en la que la satisfacción y el orgullo serán siempre más plenos y gratificantes si, para conseguir nuestros sueños, hemos luchado antes por ellos, saltando todos los obstáculos del camino.

En un alarde de creatividad tailandesa, el año pasado el grupo publicitario Grey rompía barreras y obstáculos para una famosa marca internacional con este spot televisivo. En muchas ocasiones las grandes marcas realizan una serie de estrategias para calar, más hondo si cabe, entre el beneplácito del "respetable". En esas estrategias entran en juego los diferentes formatos del audiovisual, donde la publicidad no sólo hace uso del típico formato de 30 segundos de duración, sino que a veces se permite la licencia de ahondar un poco más en el tiempo fílmico. La brillantez de los creativos hace el resto y nos regala cosas como ésta, que nunca mejor dicho, te pone "los pelos de punta":



No es una novedad que las grandes marcas realicen cortometrajes publicitarios para sus estrategias de mercado. Son muchas e importantes las que lo llevan a cabo. De hecho, son las únicas que se lo pueden permitir debido al alto coste de éstos proyectos. Por regla general, saben cobijarse bajo buenos árboles, que a la larga proporcionan mejor sombra, haciendo sus encargos a brillantes guionistas y realizadores del medio.  En realidad, lo que en un principio es concebido como spot televisivo, se verá posteriormente en cines y salas comerciales, o en 'microsites' habilitados al efecto.

Sea como fuere, y quitando los tópicos convencionales en los que se basa este anuncio, resulta agradable de ver, dejando un buen y "brillante" sabor de boca. El hecho de jugar con el virtuosismo de la Música y las superaciones del ser humano, lo hacen digno de mención. Sin duda, la expresión "tú puedes brillar" juega aquí una doble faceta, en la que no es necesario mirar con los ojos o escuchar con los oídos, para "sentir" la música y hacerla "visible".

Por otro lado, se trata de un gran trabajo de síntesis narrativa, cuya historia da para una película convencional de 90 minutos. Quizás, lo que resulta chocante, es encontrarse al final del vídeo con el nombre de la marca en cuestión. Aunque, ya se sabe: para poder "brillar" en esta vida, las lecciones se suceden en un continuo "quid pro quo". Es la esencia de la crisálida, que necesita del tiempo y la experiencia del entorno para convertirse en auténtica mariposa y levantar el vuelo.

Lo demás, forma parte de "la realidad de los sueños". votar

10 comentarios:

laMar dijo...

¡Impresionante! Ese adaggio, las imágenes, la historia ¡Uf! Como tu dices ¡los pelos de punta!
Un abrazo enorme

SOLO DE INTERES dijo...

Jota Eme, estraordinario, me quedo prendada del violín y del piano, un fuerte abrazo

ooOJotaEmeOoo dijo...

Sí, es cierto. Es que la música del 'Canon' de Pachelbel es sublime. Ella por sí sola "pone los pelos de punta". Aunque ya sabes que aquí juego con el doble sentido, por aquello de los efectos del champú... ;)
1 beso, Chary.

ooOJotaEmeOoo dijo...

Esa unión de violín y piano es como el Audiovisual: te deja prendado escuchándolo para que no dejes de admirarlo ;)
Gracias R.C. por venir a sumergirte en la Espiral. 1 beso.

Senovilla dijo...

Maravilloso.

Un abrazo musical

ooOJotaEmeOoo dijo...

Senovilla, gracias por tu comentario. Siempre es grato saber que aquello que 'posteas' produce un beneficio en quien lo lee.
1 abrazo.

elreves dijo...

Me a alegrado el SDomingo, y es mucho decir, que!! piano.
gracias.

ooOJotaEmeOoo dijo...

No hay nada como la fusión de la música con evocadoras imágenes para alegrarnos un poquito el alma... Se agradece tu comentario por la Espiral.
Saludos.

DoEnJo dijo...

Precioso, me ha encantado. Sin duda diferente. Saludos, MªAngeles.

ooOJotaEmeOoo dijo...

Así es, MªÁngeles, en la diferencia está su brillantez. Un saludo ;)